por rodri el 09.06.2010 @ 17.51
Hace mucho tiempo, en un país muy lejano... es decir a tomar por saco.... hubo unos sucesos que aun hoy en día, nadie les ha conseguido dar explicación. En ese lugar tan tan lejano, vivía un guapísimo, buenísimo, simpatiquísimo chico (vamos de eso que en los sitios cercanos no existe o al menos yo no he visto ninguno).
Pues resulta que el muchacho una mañana muy de mañana iba de camino a su casa (a saber de donde vendría a esas horas, ahhh nooo que era bueno así que vendría de trabajar o alguna obra de caridad o algo así) y se encontró con una joven que ni era guapa ni buena, ni nada de nada (la verdad es que no se por que sale en el cuento), le dijo Hola, (de esta parte no me entere muy bien, así que no se quien dijo hola a quien, supongo que la petarda le diría hola al tío bueno, por que al revés ni de coña). El joven como era simpatiquísimo la contesto y es más cuando la chica le sugirió que la acompañara al huerto (en sentido literal, no seáis mal pensados), lo hizo. Una vez que llegaron al huerto la mala mujer intento convencerle de hacer cosas malas, es decir, decir palabrotas, prender fuego a la huerta y robar lo que pudieran. El muchacho bueno escandalizado le dijo que eso no podía ser que eso estaba mal (que tío mas coñazo). El caso es que la mala mujer intento convencerlo usando sus artes de seducción (será guarra¡¡¡ uy¡¡ que era mala, es verdad), por supuesto no funciono por que la tía era un cardo borriquero. Así que el joven la abandono y se dirigió al cuartel de la guardia civil, que dio la casualidad que estaba al lado, para decirles que había una mala mujer intentando robar en un huerto. Entro por la puerta y dijo: “Buenos días, cuando iba hacia mi casa me encontré con una chica que me ha propuesto ir al huerto y una vez allí me ha intentado seducir para hacer cosas malas y claro yo le he dicho que no me parecía bien y he venido a denunciarlo”. Los guardias sorprendidos detuvieron al joven por pesado y por idiota, y el capitán le dijo: “joer ¡¡¡¡ primero, si una tía te lleva al huerto, te la tiras y punto, y segundo y sobre todo no vas a denunciarlo a la guardia civil y menos a estas horas de la mañana”. El caso es que le metieron en la cárcel (lo que le paso al joven guapísimo, simpatiquísimo y buenísimo en la cárcel no lo cuento por que no es acto para menores).
Paso un tiempo y al joven le excarcelaron y volvió a su vida normal (no se cual es la vida normal de una guapísimo, simpatiquísimo y buenísimo, por que nunca he conocido a ninguno) , hasta que un día que volvía a su casa muy de mañana ( si es que hay algunos que no aprenden), se encontró con otra joven (esta vez era de esas de revistas de las de Photosoft) y le propuso ir al huerto, el joven no pudo negarse, asi que la acompaño al huerto, además esta vez estaba contento por que la chica era muy guapa y pensó que si ella se lo pidiera robaría, escupiría y quemaría lo que fuera necesario (al final resulta que no era tan bueno , claro que a lo mejor el cambio se debe a su paso por la cárcel, pero como lo de la cárcel esta censurado y no sabemos lo que paso, pues a saber…o más fácil, que tiran dos tetas más que dos carretas). Una vez allí, la chica le dijo: ¿donde quieres, donde los tomates, las lechugas o las cebollas?, el dijo: “me da igual”, así que la chica saco un mechero, gasolina y prendió fuego a las lechugas. El joven buenísimo (que ya no lo era tanto) saco su mechero también y empezó a prender fuego a los tomates. Estaban allí pasándoselo tan bien que no se dieron cuenta de que llego la Guardia civil. Cuando los guardias le detuvieron, le llevaron al cuartel y le interrogaron, (a la chica la dejaron libre, por que estaba muy buena y ya esta, no voy a dar mas razones), mientras el joven explico que no entendía por que le habían detenido si esta vez había acompañado a la chica y hecho lo que ella quería. Y el capitán de la guardia civil le dijo: primero, estamos hasta los huevos de que nos molestes tan de mañana, podías volver a tu casa a otras horas mas normales, segundo, esta vez has ido al huerto, pero al huerto se va a follar, no ha quemar hortalizas” así que lo metieron de nuevo en la cárcel.
Cuando volvió a estar libre y otra vez volvía a su casa muy de mañana (seguimos sin saber de donde narices venia), pero claro si esto fuera la realidad pues ya esta, pero como es un cuento, pues se volvió otra vez a encontrar con una chica, esta vez era una normal, así una de estas que ni fea ni guapa ni todo lo contrario. La chica le dijo: ”¿sabe usted donde esta el huerto en este pueblo?” pero antes de que terminara la frase el chico ya la tenia en el suelo y la echo el polvo de su vida, cuando termino, la mujer se levanto y le grito: Le voy a denunciar”, el joven dijo: “pero si querías llevarme al huerto” y ella le respondió: “Yoo… que dices, te pregunte si sabias donde estaba el huerto por que soy nueva en este pueblo y venia a buscar a mi marido que trabaja justo al lado”.
Así que apareció la guardia civil, otra vez, y se lo llevaron al cuartel, otra vez y cuando llego el capitán de la guardia civil, otra vez, le dijo: “primero, lo tuyo con los madrugones no es ni medio normal, segundo, esta bien que por fin folles, pero la próxima vez hazlo en el puto huerto y con cualquier otra mujer menos con la mía”.
Saco la pistola y lo mato.
Moraleja: Si te encuentras a una tía mas fea que un mojón roba todos los tomates.
P.D. ya se que el final no tiene ni pies ni cabeza, pero la historia es mía y la acabo como me da la gana.
El carácter es aquello que revela sentido moral, que expone la clase de cosas que un hombre escoge o evita.
Artistóteles